
Jean-Jacques Rousseau envió a sus hijos recién nacidos que tuvo con Thérése Levasseur a un orfanato para tener más tiempo para escribir.
La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras. Jean-Jacques Rousseau
Trabajar constituye un deber indispensable para el hombre social. Rico o pobre, poderoso o débil, todo ciudadano ocioso es un ladrón. Jean-Jacques Rousseau
La juventud es el momento de estudiar la sabiduría; la vejez, el de practicarla. Jean-Jacques Rousseau
El más fuerte no es nunca lo bastante fuerte para ser siempre el amo, si no transforma su fuerza en derecho y la obediencia en deber. Jean-Jacques Rousseau
La única costumbre que hay que enseñar a los niños es que no se sometan a ninguna. Jean-Jacques Rousseau