
Se cuenta que parecía haber nacido muerto, por lo que le introdujeron en un caldero con agua caliente, al entrar en contacto con el agua prorrumpió en sus primeros gritos.
Nunca el pobre es ni bien ni mal nacido; bien, porque otro ha de dudarlo; mal, porque él no ha de decirlo. Pedro Calderón de la Barca
En comunidades siempre el traidor es el vencido y el leal es el que vence. Pedro Calderón de la Barca
Hay delitos tales, que atentas las leyes se los dejaron sin pronunciarles sentencia, por no prevenir que habría quien los cometiese. Pedro Calderón de la Barca
La majestad y la grandeza no está en ser uno señor, sino en que por tal le tengan. Pedro Calderón de la Barca
Es un examen muy fuerte, una experiencia muy nueva y muy rigurosa prueba, poner al que está mortal en los labios el cristal, y decide que no beba. Pedro Calderón de la Barca