A veces nuestro destino semeja un árbol frutal en invierno. ¿Quién pensaría que esas ramas reverdecerán y florecerán? Mas esperamos que así sea, y sabemos que así será.
Goethe

Frases de Goethe - A veces nuestro destino semeja un árbol frutal en invierno. ¿Quién pensaría que esas ramas reverdecerán y florecerán? Mas esperamos que así sea, y sabemos que así será.

Más Frases


Si quieres comprender la palabra felicidad, tienes que entenderla como recompensa y no como fin.
Antoine de Saint-Exupéry
Lo que es digno de hacerse, es digno de que se haga bien.
Felipe Stanhope de Chesterfield
Los cristianos que más hicieron por el mundo presente fueron precisamente aquellos que pensaron más en el venidero. Fue a partir de que los cristianos comenzaron a pensar menos en el otro mundo que se hicieron más ineficaces en éste. Apunta al cielo y también le darás a la tierra; apunta a la tierra y no le darás a ninguno.
C. S. Lewis
El bien y el mal viven dentro tuyo, alimenta más al bien para que sea el vencedor cada vez que tengan que enfrentarse. Lo que llamamos problemas son lecciones, por eso nada de lo que nos sucede es en vano.
Facundo Cabral
Lo que nos hace llamar con el nombre de juicio final al juicio universal, es sólo nuestra concepción del tiempo; en realidad se trata de un juicio sumario
Franz Kafka
Porque morir no duele, lo que duele es el olvido.
Subcomandante Marcos
Y seguiré naufragando en mares ajenos hasta naufragar en mi propio mar
Antonio Porchia
A seguir trabajando por esta patria entrañable que tenemos, por este México tan maravilloso, que es el primer don que recibimos todos quienes nacemos en este país
Vicente Fox
Mis antecesores, en seis años, no nombraron nunca a un obrero en nada, y ahora quieren hacer creer a los trabajadores que las empresas deben ser de su propiedad. Les dicen que ellos deben ser dueños del cobre, del carbón, del salitre. ¡Cómo andaría el país!
Salvador Allende
No he sentido jamás la necesidad de un triunfo, la necesidad de tener una carrera, la necesidad de ser reconocido, la necesidad de ser aplaudido, no lo he sentido jamás en mi vida. No he hecho en cada momento nada más que lo que tenía que hacer y las consecuencias han sido éstas, podrían haber sido otras
José Saramago