No fue Dios quien me salvó. Fue la medicina. La razón es mi profeta y me dice que igual que un reloj se para, nosotros nos morimos. Se acabó. Y si el reloj no funciona bien, nosotros mismos tenemos que arreglarlo aquí y ahora.
Yann Martel

Frases de Yann Martel - No fue Dios quien me salvó. Fue la medicina. La razón es mi profeta y me dice que igual que un reloj se para, nosotros nos morimos. Se acabó. Y si el reloj no funciona bien, nosotros mismos tenemos que arreglarlo aquí y ahora.

Más Frases


En lugar de ser un hombre exitoso, busca ser un hombre valioso, lo demás llegará naturalmente.
Albert Einstein
De cada daño que sufren los que amamos brota un mar de ternura.
Elias Canetti
Admiraba a Stu. Dependía en él para que me dijera la verdad. Stu me diría lo que estaba bien y yo le creía
John Lennon
Los deseos son como los peldaños de una escalera: cuanto más asciendes, menos seguro te encuentras
Arturo Graf
Nuestros actos están unidos a nosotros como al fósforo su luz. Nos consumen, verdad es, pero producen nuestro esplendor.
André Gide
Si esta nación espera ser ignorante y libre, nunca lo será
George Washington
Cuando me pusieron en ESPN y hablan de cosas negativas, o cuando me pusieron en TMZ y hablan de cosas negativas, me alegro de que estoy pertinente; haber durado tanto tiempo siendo relevante.
Floyd Mayweather
En romerías de bizkaínos rara vez ocurren riñas, y si acaso se inicia alguna reyerta, oiréis sanar una media docena de puñetazos y todo ha concluido; asistid a una romería española y sino veis brillar la traidora navaja y enrojecerse en el suelo, seguros podéis estar de que aquél día el sol ha salido por el Oeste.
Sabino Arana
Jesús en el pesebre. He aquí una buena lección para aprender que todas las grandezas de este mundo son ilusión y mentira
Francisco de Sales
(...) Su destreza militar, su valor y virtud habían dado largas experiencias para que se tuviese de él el apreciable concepto en que estaba, habiendo vencido en un desafío al más esforzado de los enemigos.
Quinto Curcio Rufo